martes, 14 de abril de 2026

Trabajo en casa- 14 de abril

  EJERCICIO:


Así como en el juego del teléfono roto, donde un mensaje inicial cambia a medida que pasa

de una persona a otra, en la vida cotidiana ocurre algo muy similar. 


En el colegio, en la

familia o entre amigos, los mensajes rara vez llegan exactamente como fueron enviados.



Siempre hay factores que los transforman: la forma en que escuchamos, nuestras emociones,

nuestras creencias o incluso el contexto en el que recibimos la información.



La gran diferencia es que, a diferencia del juego, en la vida real muchas veces generamos

“ruido” de manera consciente. Por ejemplo, cuando alguien exagera una historia, omite

información importante o difunde un chisme, está alterando el mensaje original. 


Esto no solo

cambia el contenido, sino también la intención, y puede afectar la relación entre las

personas.



Además, no todo el ruido es intencional. A veces ocurre porque no prestamos suficiente

atención, interpretamos mal el tono de voz o asumimos cosas sin verificar. 


Un mensaje

escrito, por ejemplo, puede parecer frío o grosero, cuando en realidad no era la intención

del emisor. 


Esto demuestra que el canal también influye en cómo entendemos lo que nos

dicen.


Por eso, la comunicación no es solo hablar o transmitir información, sino también asegurarse

de que el mensaje sea comprendido correctamente. 


Escuchar activamente, hacer preguntas y

confirmar lo que entendimos son formas de reducir ese “ruido” que tanto afecta la

comunicación.



En conclusión, así como en el teléfono roto el mensaje final puede ser muy diferente al

inicial, en la vida real la calidad de nuestra comunicación depende de qué tan responsables

seamos como emisores y receptores. 


Comunicar bien no es solo decir algo, es lograr que el

otro realmente lo entienda.



Ejercicio de redacción:


Escribe un párrafo corto (5 a 8 líneas) donde cuentes una situación real o inventada en la

que un mensaje se haya malinterpretado.


Incluye en tu texto:

Quién era el emisor y el receptor

Cuál era el mensaje original

Qué tipo de “ruido” ocurrio (confusion, chisme, distraccion, etc.)


Cómo cambio el mensaje final

Al final, agrega una frase explicando qué se pudo haber hecho para mejorar la comunicacion